29 sept 2008

Se acabó...

Mis queridas Hadas:

Hoy no tengo ánimo literario, no más catártico. El fin de semana estuvo lleno de trabajo, agobiante y enajenante, sin espacio para la creatividad o el libre pensamiento, pero el sábado por la noche llegué a encontrarme con mi destino... agotada, sin ganas, triste, llegué a la fiesta de despedida de mi mejor amigo Hugo, quien se va a vivir a Quintana Roo. Ahi, por fin, encontré lo que por años anduve buscando: la paz de saber que el dolor tiene un limite y que como todo en esta vida, tarde o temprano se acaba. Ya no me duele, de verdad que no me duele ni un poquito, ni el ego, ni nada: el hombre que alguna vez pensé era el amor de mi vida tiene una pareja y no me duele. Y eso es todo, de aquí en adelante todo es nuevo, todo es mágia, todo es cierto; tengo ganas de seguir caminando porque ya no me duele respirar...

1 comentario:

Ixchel dijo...

Mar!

Qué bien se siente respirar ¿no?... se acabó la tormenta, esa que nos dolió hasta los tuétanos! se purificó el dolor, ahora Mar sólo abréte al arcoiris y a esos nuevos aromas que te están esperando!
Besos :)